Por si fueran pocos los problemas que tenemos cada uno de nosotros en nuestra vidad diaria, resulta que en la sociedad en la que vivimos lo justo es que nos enteremos de la vida privada y los problemas de la llamada "gente del corazón". Son esos personajillos que no tienen profesión reconocida excepto descubrirnos a todos sus intimidades a golpe de talonario, por supuesto.

Uno de los medios de transmisión de los movimientos de esta gente es el programa de televisión que emite telecinco,Aquí Hay tomate, de lunes a viernes en horario de mucha audiencia como es la sobremesa de 15:30 a 14:30. En este espacio no sólo se hace un repaso al pasado presente e incluso futuro de ciertos personajes, sino que además ellos mismos hacen una valoración sobre los hechos que muchas veces a mí me deja impactada debido a la crudeza de los comentarios de sus presentadores, Jorge Javier Vázquez y Carmen Alcayde. Desde mi punto de vista tratan ciertos temas con muy poco tacto y excesivo sarcasmo que podría llegar a herir la sensibilidad del personaje al que se refieren con sus lenguas viperinas.

Está demostrado, además, que no muestran ningún respeto por las personas fallecidas, sacando a la luz trapos sucios frente a los cuales los espectadores deberían dar la espalda. Me refiero concretamente a Encarna Sánchez, de la que no hacen más que rebuscar en su sexualidad, Carmina Ordoñez, o incluso figuras que fueron muy importantes en la sociedad española de hace algún tiempo como puede ser el caso de Francisco Rivera, "Paquirri", que lejos de dejarlo descansar en paz, siguen sacándole infidelidades y supuestas amantes por todas partes.

Desde mi punto de vista este tipo de programas producen una degradación de la persona ya que no se tiene ningún cuidado ni respeto por nada. Además cuenta con un formato y una manera de dar las noticias que engancha al espectador y hace que siga pegado a la pantalla para ver como Isabel Pantoja sale de la cárcel de visitar a su querido Julián Muñoz ( que después de tres meses ya era hora de hacerle una visita ¿no?).

Para terminar decir que este tipo de programas no enriquecen para nada a la persona sino que crea una especie de bestia que sólo quiere devorar carne rosa, quiero decir, un espectador que diariamente se pega a la pantalla del televisor y traga todo lo que le echen. Deberían de cuidar un poco la inteligencia de los telespectadores y no insultarla de esa manera.
Marta Autonell